Mostrando las entradas con la etiqueta libros recomendados. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta libros recomendados. Mostrar todas las entradas

19 de junio de 2007

Puntos de llegada


Estuve en las Jornadas de Educación y Literatura del Grupo Jitanjáfora de Mar del Plata.
Y me encontré con los de siempre y algunos nuevos, no nuevos por no conocerlos, sino por no saber muy bien qué hacían.

Entre ellos la re-encontré a María Emilia López, que tenía un pan caliente debajo del brazo...su libro Artepalabra.
La conocí el año pasado, cuando nos presentó Mirta Colángelo, a mí como una pintora que tiene un blog maravilloso, a ella como editora de una de las revistas más hermosas e importantes sobre la Educación inicial y el Arte, se llamaba Punto de Partida y duró dos añitos...( hasta que por una necedad editorial, en palabras de István, no salió más).

Como suele suceder en la vida, hasta que no se comprueba se descree, o se minimiza, y como yo andaba por España cuando esta revista salía, no me enteré de nada hasta que el sábado asistí a la presentación del libro donde María Emilia compiló artículos extractados de la revista y armó un cambalache fantástico, con voces muy diversas, que juegan o jugaron un papel fundamental en la educación argentina.

Mirta Colángelo siempre, como la vox violeta que es, leyó un párrafo de Emilia, en la presentación.Fue uno de los momentos de las Jornadas más hermosos que recuerdo, con su voz cavernosa y sus ojos abriéndose o estirándose para decirlo:

...Si una hora fuese a veces diferente, si una noche se estirarara y hechizara a las estrellas para no dejar que el sol acelere cada día el final del breve sueño, si los sueños de mis noches duplicaran los segundos que le caben a un minuto y el minuto decidiera apiadarse de nosotros, que vivimos tantas vidas en el día en que una vida apenas puede desplegarse, si pudiéramos hacer que cada día, se adaptara en tiempo horario a las ganas de vivir y de crear de cada uno...

Una maravilla. Una hermosa sorpresa en un sábado con una temperatura cada vez más baja, sin gas en la ciudad, y con un cielo desbordado de estrellas que parecían reírse de nuestra falta de tiempo...

A María Emilia: toda la suerte del mundo con tu libro Artepalabra, de Lugar Editorial.
La pintura es mía, de la serie de Laberintos y Labrys.

6 de diciembre de 2006

la caperucita roja


Antes que me olvide les recomiendo un libro, que creo que es lo mejor que leí este año.

Es la Caperucita Roja de Leicia Gotlibowski, con texto original de Perrault,
y editado este año por Libros-album del Eclipse , una colección de joyitas
dirigida por István Schritter y que tiene otras lindas cosas, como Poc-Poc de Gustavo Roldán(h)
y Quién está detrás de esa casa ilustrado por Mónica Weiss.

La Contraportada dice así:
"Después de haber sido traducida y adaptada tantas veces, vuelve la versión original, sin actualizaciones ni correcciones, respetando el uso de repeticiones y juegos de palabras que Perrault incluyera quizá sin inocencia: la estaquilla y la clavijilla son partes de la puerta...pero también de la guillotina, esa que el Pueblo francés conocería tan bien unos años después de haber leído el cuento. El Lobo y la Foresta (palabras que tienen la misma raíz que "libro" y "antología" en lenguajes antiguos), desafían a entrar en las mil y una lecturas de esta historia que ya es un ícono, y que por eso no es en vano que las ilustraciones, que fusionan la pintura sobre tela con la composición digital, potencien al máximo todos los símbolos: ¿alguien había imaginado a Caperucita como María Antonieta en la París de la Belle Époque?"

Leicia hace más que ilustraciones, sugerentes descubrimientos y comparaciones en base a los estudios antropológicos sobre Perrault , que le acerca el Dr. Armando Roa Vidal, desde Chile y a los relatos apasionados de Gabriel Molinari sobre la Revolución Francesa.

Además, el misterio que rodea a los Perrault, hijo y padre, todavía después de trescientos años,
es, les aseguro, más escandalosa que la mejor novela nunca imaginada por Stephen King. (Se escribirá así?).

Que lo disfruten.
Un beso a István y a Mónica Weiss, ya que estamos.