
Estuve en las Jornadas de Educación y Literatura del Grupo Jitanjáfora de Mar del Plata.
Y me encontré con los de siempre y algunos nuevos, no nuevos por no conocerlos, sino por no saber muy bien qué hacían.
Entre ellos la re-encontré a María Emilia López, que tenía un pan caliente debajo del brazo...su libro Artepalabra.
La conocí el año pasado, cuando nos presentó Mirta Colángelo, a mí como una pintora que tiene un blog maravilloso, a ella como editora de una de las revistas más hermosas e importantes sobre la Educación inicial y el Arte, se llamaba Punto de Partida y duró dos añitos...( hasta que por una necedad editorial, en palabras de István, no salió más).
Como suele suceder en la vida, hasta que no se comprueba se descree, o se minimiza, y como yo andaba por España cuando esta revista salía, no me enteré de nada hasta que el sábado asistí a la presentación del libro donde María Emilia compiló artículos extractados de la revista y armó un cambalache fantástico, con voces muy diversas, que juegan o jugaron un papel fundamental en la educación argentina.
Mirta Colángelo siempre, como la vox violeta que es, leyó un párrafo de Emilia, en la presentación.Fue uno de los momentos de las Jornadas más hermosos que recuerdo, con su voz cavernosa y sus ojos abriéndose o estirándose para decirlo:
...Si una hora fuese a veces diferente, si una noche se estirarara y hechizara a las estrellas para no dejar que el sol acelere cada día el final del breve sueño, si los sueños de mis noches duplicaran los segundos que le caben a un minuto y el minuto decidiera apiadarse de nosotros, que vivimos tantas vidas en el día en que una vida apenas puede desplegarse, si pudiéramos hacer que cada día, se adaptara en tiempo horario a las ganas de vivir y de crear de cada uno...
Una maravilla. Una hermosa sorpresa en un sábado con una temperatura cada vez más baja, sin gas en la ciudad, y con un cielo desbordado de estrellas que parecían reírse de nuestra falta de tiempo...
A María Emilia: toda la suerte del mundo con tu libro Artepalabra, de Lugar Editorial.
La pintura es mía, de la serie de Laberintos y Labrys.



