


De chiquita lo odiaba.El Himno a Sarmiento digo. Prefería cantar el Azulunara, antes que esa repugante marcha aunque le llamaran Himno.Gloria y olor, honra sin pazzzzzzzzzz!
De chiquita también odiaba febrero, traía el Carnaval. Y no podía andar en bici o leer en la playa mis Patorucitos , porque siempre algún idiota me empapaba con las bombuchas. Ja. Ellos,los que se divertían jugando al carnaval.
Por qué no habré nacido en Venecia, me preguntaba.
Con los años me enteré que el azulunara, era un ala azul, que no tenía nada que ver con los lunares azules de las águilas que mi mente imaginaba tiñendo el cielo...
Era mi canción patria por excelencia,la cantaba a viva voce con mi vocecita de soprano, no como la de Domingo Faustino Sarmiento, grave, siempre enojado, con el ceño fruncido, y asitente sin mácula a su escuela de frontera.
Qué...¿Ni un día se enfermó?-¡¡¡Vamos!!!
Pasaron los años y peor,la indiferencia. Nunca me preocupé por este prócer argentino, más allá de lo que necesitara.
En el 2005, volví al país después de varios años de pasármela afuera, y vi en un libro de la Nación, del diario la Nación, como murió, con su mantita sobre las piernas, y su bacinilla, su escupidera al lado. La miseria humana. ¿De qué le sirvió tanto ir a la escuela? Me enterneció.
Me sacudió.
En fin, pasó.
Este año, en Laprida, para los que no me siguen, el pueblito de la Provincia de Buenos Aires donde todos los años para el doce de octubre se realizan las jornadas de Educación por el Arte que iniciara Patricia Stokoe, hice un taller de murga con Coco Romero. De él también hablé al principio de este blog, para octubre.
En ese taller descubrí al Mr Hyde. Sarmiento era Mr. Hyde, además del Dr. Jekill. Era Dionisio, era el emperador de las máscaras. Decía : "la risa educa y forma el gusto".
Hablaba del Carnaval , en el diario El Mercurio de 1842, como de los tiempos felices en que con exquisito placer se vengaba de una vieja taimada que lo estorbaba en los días ordinarios, y le abría el camino al oído de sus hijas, la vista de las formas prohibidas debajo de los ropajes mojados!!!...
En fin, para los que quieran leer todo sobre Sarmiento y el Carnaval, les recomiendo buscar en la web el Corsito, el Nro 32, Año X, que dirije Coco y que produce el Centro Cultural Rojas de Buenos Aires.
Aunque siga prefiriendo el Azulunala para cantar, le quería hacer este petit homenaje, para que no digan que una es cabezona y para que se rían un rato con las caricaturas de esa época.
Y ojo con las bombuchas!!!























La marcha a Plaza de Mayo resultó una clase práctica sobre múltiples experiencias en defensa del medio ambiente de todo el país, que mostraron mucho de lo que tienen en común: la forma de organización asamblearia, la horizontalidad, la decisión de muchas comunidades de frenar proyectos empresarios que no cuentan con aprobación social, la desconfianza hacia las instituciones y el periodismo. Comparsas, un documento revelador, y nuevas formas de entender la política.















